Tantas cosas que me dan ganas de decirles y no les digo, es ese miedo de llegar aquì y sentir que no hay eco ni luz en mi jardìn pa' decirme que siga adelante, Ya no vine despuesito a cumplir mi promesa de hablar de mis "nuevos amigos" de la Septièn por que no eran tan mis amigos. No darè detalles porque me parece de muy mal gusto hablar de los ausentes. Además hace como dos semanas quedamos de acuerdo (bueno, yo quedé de acuerdo con eso de que el rencor hiere menos que el olvido y las personas que dizfrazan sus verdaderas intenciones no merecen el rencor, hasta eso).
Estoy segura que después de leer lo anterior se preguntarán porqué lo menciono si digo que ya ni me acuerdo, pues bien, he aquí la respuesta: Existe una persona {ay todos saben bien de quien hablo porque siempre hablo de Él, y de él y de sus nuevas maneras de hacerme llorar o de hacerme sentir la reina del mundo, aunque eso casi no pase} que necesita la explicaciòn màs larga y màs publica de mis sentimientos. Asì que con miedo a que me tildén de no darle importancia a mis lectores por pocos que sean, me aventuro a poner aqui una breve explicacion del hecho màs arrebatador de toda mi vida.
Si fueron curiosos algunos, saben que las cartas de amor hacia Josè Alejandro Cruz o André Giraldi o Paulo (que pal caso son lo mismo) fluían por éste blog como por un río y todo me parecía excelente pretexto para sacarlo a colaciòn y decir y explicar que aunque EL no me quisiera yo era la que lo esperarìa al final de los tiempos. Yo serìa para toda su vida La Maga, Matilde, su cueva de Alas, y ¿para que me hago la tonta? estoy esperándolo aùn y es mejor que los verbos en pasado comienzen a escribirse en presente. Otros que también leen saben (porque estoy segura de que me vieron) la manera tan arrebatadora con la que lo adoro. Me oyeron berrear con el teléfono en la mano, o triste, o pàlida o radiante porque era un dìa para vernos, para dejarnos arrantrar a la realidad que nosotros sòlo conocíamos.
No ocuparé esta entrada del blog para quejarme (porque tal parece que ya le agarré gusto a ésto de quejarse para que todos lean mis berrinches y mis rabietas) sólo diré dos cosas; Una; es irrevocable, lo amo con la pasiòn de un suicida sin vocaciòn * y no quiero hacer otra cosa, sino amarle màs. y Dos: Mi dolor es tanto y ocupa tantos hemisferios que en estos momentos no esperen que malogre unos gabarateados poemas.
Aunque mi maestro de Metodología me diga que la poesía no nos abandona sólo por que le digamos "ándate, apesesto, corre y sálvate. Aléjate de mi, yo en nada te convengo" yo estoy segura de que he logrado sacarla de mi vida
Sigo sin comprender cómo uno puede amarle tanto hasta dar la vida, o dar la muerte, pero comprendo que soy cínica hasta los talones y sin tapujos me desnudo aquí y desnudo mi palabra para que todos lean y vean sin duda alguna que El amor de mi vida ya tiene nombre, ya tiene una historia en mis besos. Apartir de èste momento los hago còmplices de la verdad sobre mi amor, sobre el amor en el que se transforman todas las cosas de mi vida y aquellos que se atrevieron a creer que algùn dìa iba a olvidarlo, les aconsejo con todo el cinísmo que me da haberlo perdido todo, pues todo es EL, seguir su camino y nisiquiera intentar mirarme. Habrá otra que no tenga el olor de Alejandro regado en el cuerpo. Yo si, y no hay nada que me reconforte màs
y aunque ya no sè quede porque insista en que le he faltado , yo me quedo velando su amor, como siempre.
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*oígase "Así estoy yo sin ti " de Joaquín Sabina y que lloren conmigo y rezen por que no se vaya al carajo todo y si fueron testigos fieles de la manera abnegada en la que lo amé, díganselo, por que a mi de Farsante e infiel no me baja.
au revoir.